Sobre el curso

Si hablamos de proporciones, hay una muy fácil de observar en la obra de Beethoven: por cada sinfonía, el músico nos dejó —aproximadamente— dos cuartetos y cuatro sonatas. Durante sus primeros años en Viena, Beethoven convirtió sus Sonatas para piano en su carta de presentación como virtuoso: compuso unas veinte en apenas siete años, mientras sus seis Cuartetos op. 18 preparaban el camino hacia sus dos primeras sinfonías. En su período intermedio, el ritmo de composición de las sonatas disminuye para dar paso a sus sinfonías más célebres (de la Heroica a la Octava), y los tres géneros conviven en equilibrio. En sus últimos años, la sinfonía se convierte en un acontecimiento único (la Novena) y las sonatas desaparecen después de la op. 111, mientras Beethoven se entrega de forma obsesiva a los cuartetos de cuerda como forma de expresión más pura.

En el marco de la Integral de Sinfonías de Beethoven dirigidas por Daniele Gatti, el profesor Carlos Calderón propone un ciclo de 6 conferencias, con abundantes ejemplos sonoros y multimedia, para adentrarnos en lo que hemos denominado el Laboratorio Beethoven. Asistiremos así a este “taller”, donde el piano constituye la base experimental en el ámbito personal; el cuarteto, un espacio de diseño para el círculo de amistades; y la sinfonía, el acto de proclamación ante el público. Al final de su vida, cuando ya no tenía nada que proclamar porque su sordera era casi total, ni nada que compartir porque su aislamiento social era prácticamente absoluto, dejó de recurrir al piano y a la orquesta para quedarse únicamente con el cuarteto: cuatro voces que, en realidad, dialogaban en su mente sobre los límites de la belleza y de su propio laboratorio musical.

Abónate a las 6 conferencias por 125 €

Laboratorio Beethoven