Visita el Palau
El Palau de la Música Catalana, obra de arte donde confluyen todas las artes
En su construcción participaron artistas de múltiples disciplinas: arquitectos, escultores, ceramistas y artesanos del vidrio que trabajaron conjuntamente para dar vida a un edificio de gran riqueza estructural y ornamental, hoy considerado uno de los grandes referentes del Modernismo catalán
Lluís Domènech i Montaner
Arquitecto barcelonés que ejerció una importante influencia en el desarrollo del Modernismo y sirvió de referente a los grandes arquitectos que siguieron esta corriente arquitectónica. Entre sus obras más célebres destacan el Hospital de Sant Pau, el Palau de la Música Catalana, el Castillo de los Tres Dragones y la casa Lleó Morera, en el Paseo de Gracia.
Miquel Blay
Escultor internacionalmente reconocido que colaboró con la escultura La cançó popular, colocada en el ángulo de la fachada del Palau en 1906. Su escultura realista y expresiva le valió el reconocimiento de la Exposición Universal de París en el 1900 y el nombramiento como académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Eusebi Arnau
Escultor destacado del modernismo en Barcelona que participó en la creación de los bustos de las musas sobre el escenario de la Sala de Conciertos del Palau, así como los bustos de músicos célebres ubicados sobre las columnas exteriores.
Lluís Bru
Ceramista con taller en Barcelona que recibió sus primeros encargos de Domènech i Montaner. Trabajó en escenografías para el Gran Teatre del Liceu, en las cerámicas de la casa Lleó Morera y en el Hospital de Sant Pau. En el Palau de la Música Catalana realizó decoración de mosaicos y trencadís tanto en los interiores como en la fachada.
Pau Gargallo
Uno de los escultores españoles más reconocidos del siglo XIX, Gargallo fue discípulo de Eusebi Arnau y trabajó en su taller en Barcelona. Realizó varias colaboraciones con Domènech i Montaner en el Hospital de Sant Pau, el Institut Pere Mata de Reus y el Palau de la Música Catalana, donde diseñó el grupo escultórico ubicado sobre el escenario.
Antoni Rigalt i Blanch
Pintor, vidriero y dibujante de gran reputación durante el Modernismo, Rigalt fundó un taller de vitrales en Barcelona y colaboró en numerosas ocasiones con Domènech i Montaner, quien le encargó la compleja claraboya ubicada en el techo sobre la platea de la Sala de Conciertos del Palau.
Mario Maragliano
Mosaiquista italiano, Maragliano se estableció durante algunos años en Barcelona, donde trabajó en iglesias como Santa Maria del Pi, confeccionó el mosaico de la cripta de la Sagrada Familia y colaboró con arquitectos modernistas como Puig i Cadafalch y Domènech i Montaner. En el Palau de la Música Catalana coincidió con Lluís Bru en la realización de las ornamentaciones de mosaicos y trencadís.
El Modernismo
El modernismo catalán fue una corriente artística estrechamente vinculada a la identidad cultural catalana, que promovía la integración de todas las artes, desde la arquitectura y las artes plásticas hasta el diseño gráfico y el interiorismo. En el Palau de la Música Catalana alcanza una de sus expresiones más completas, donde todas las artes dialogan en armonía.







