Max Richter se presenta por primera vez en el Palau de la Música Catalana para interpretar sus obras 'Infra' y 'The blue notebooks', con las entradas casi agotadas

RICHTER, Max (c) Mike Terry
El próximo miércoles, 22 de junio (Sala de Conciertos, 20 h), uno de los compositores e intérpretes actuales más destacados, Max Richter, actuará por primera vez en el Palau de la Música Catalana. Acompañado de un quinteto de cuerda, Richter presentará dos de sus trabajos más intimistas y personales: Infra y The blue notebooks. Ambas obras son ecos de sucesos que han conmovido a la opinión pública occidental a principios de siglo y que Richter articula con una combinación de instrumentos acústicos y electrónica y el uso de un lenguaje minimalista, elementos indisociables de su música. El concierto, que se enmarca dentro del ciclo Palau Fronteres, ha generado mucha expectación y ya quedan pocas entradas a la venta para este evento, que es otra de las citas imprescindibles de la temporada.
Mediático y carismático, es uno de los compositores más destacados del postminimalismo. Además de publicar sus propios álbumes en solitario, su obra aparece en multitud de bandas sonoras de series y televisión. Como compositor tiene una visión que le ha llevado a explorar constantemente nuevas esferas electrónicas, y como músico ha ofrecido actuaciones en todo el mundo.
Infra, basado en poemas de La tierra gastada de TS Eliot, una oración para una civilización destruida por la primera gran guerra, y por los atentados en el metro de Londres del 2005, es según explica el compositor “una pieza que trata sobre elementos escondidos, enterrados, quizás olvidados”. En cuanto a The blue notebooks, pieza que reúne buena parte de su producción pianística y que le ha encaramado a la fama mundial, supone la respuesta de Richter a la invasión de Irak por parte de Estados Unidos de América en 2003. Es "una obra antiviolencia y de protesta que trata sobre la brutalidad social, política y personal, una meditación sobre la violencia y sus repercusiones", según el propio autor.
(fotografía de Max Richter ©Mike Terry)