
Hablemos de... OBC & Childress
con Joaquim Rabaseda
- L'Hivernacle
22Mayo2026
Viernes
19:00
Sala Petit Palau

La directora francobritánica, principal directora invitada de la OBC, se ha consolidado como una de las batutas emergentes más destacadas de la escena internacional.
El concierto ofrecerá un programa ecléctico que incluirá obras de Lili Boulanger, Joan Guinjoan, Juli Garreta y Jean Sibelius.
El próximo viernes, 22 de mayo (Sala de Conciertos, 20 h), el Palau de la Música Catalana acogerá el debut en la sala modernista de la directora francobritánica Stephanie Childress, que dirigirá a la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya (OBC) con un programa que transita entre el repertorio francés, catalán y escandinavo en un concierto del ciclo Palau 100. La velada combinará el universo sombrío e intenso de D’un soir triste de Lili Boulanger, la fuerza simbólica de Fantasia del trencadís de Joan Guinjoan, la evocación mediterránea de Les illes Medes de Juli Garreta y la monumental Sinfonía núm. 1 de Jean Sibelius.
Actual principal directora invitada de la OBC, Stephanie Childress se ha consolidado en pocos años como una de las directoras emergentes más relevantes del panorama musical. Nacida en Londres, obtuvo proyección tras ganar el segundo premio del concurso La Maestra en 2020 y desde entonces ha desarrollado una carrera ascendente tanto en el ámbito sinfónico como operístico. Ha trabajado con la St. Louis Symphony Orchestra, la Cleveland Orchestra y la Los Angeles Philharmonic, y ha dirigido producciones en Glyndebourne y la Staatsoper de Hamburgo. El próximo año debutará en la Ópera Nacional de París con una nueva producción de Don Giovanni. Reconocida por su mirada transversal e innovadora sobre el concierto sinfónico, Childress destaca también por su interés en los proyectos interdisciplinarios y una programación abierta a los repertorios de los siglos XX y XXI.
El concierto propone un recorrido por paisajes sonoros de fuerte carga evocadora y emocional. La primera parte se abrirá con D’un soir triste de Lili Boulanger. Boulanger fue la primera mujer en ganar el prestigioso Premio de Roma, la beca de estudios concedida por el Estado francés para residir tres años en la capital italiana. La obra D’un soir triste fue escrita entre 1917 y 1918, poco antes de la muerte de la joven compositora el 15 de marzo de 1918, con tan solo veinticuatro años. Como explica el musicólogo y profesor de la ESMUC Joaquim Rabaseda en el comentario del programa de mano del concierto, la obra “forma un díptico con D’un matin de printemps. Las dos piezas explican el paso de una mañana soleada a una tarde nublada. Por eso D’un soir triste comienza con el tema de D’un matin de printemps, que deriva en un ambiente denso y encapotado, marcado por los instrumentos de viento-metal y la percusión. Después de distintos momentos de alta intensidad sonora, disonancias y dinámica fuerte, la obra termina en una calma abatida, sin esperanza. Lili orquestó ambas obras al mismo tiempo, en aquel último invierno de 1918, los últimos días antes de una primavera que nunca llegó”.
A continuación sonará “Fantasia del trencadís”, un ballet situado al inicio del segundo acto de la ópera Gaudí de Joan Guinjoan que se ha convertido en uno de los fragmentos orquestales más reconocidos de la obra. La pieza toma su nombre de la técnica modernista del trencadís, basada en la unión de fragmentos de cerámica, vidrio o mármol para crear una nueva realidad artística, una metáfora que Guinjoan traslada también al terreno musical. Concebida como una síntesis simbólica de la ópera, la fantasía representa la fractura social y espiritual que empuja a Gaudí hacia el misticismo. Para construir este universo sonoro, el compositor incorpora distintas canciones tradicionales de Riudoms, su pueblo natal, que comparte así con el arquitecto un mismo paisaje emocional y mediterráneo. Completará la primera parte del concierto Les illes Medes de Juli Garreta, poema sinfónico estrenado por la Orquesta Pau Casals en el mismo Palau en 1923 y construido a partir de una evocación lírica del paisaje mediterráneo.
La segunda parte se adentrará en el universo nostálgico finlandés con la Sinfonía núm. 1 de Jean Sibelius. Sibelius no escribió una sinfonía hasta 1898, cuando ya había compuesto más de una docena de obras orquestales y una ópera. La estrenó la Orquesta Filarmónica de Helsinki el 26 de abril de 1899, dirigida por él mismo. “La sinfonía tiene una estructura habitual de cuatro movimientos, con un segundo movimiento lento y un tercero de ritmo ágil. Sin embargo, el primer movimiento comienza de una manera sobria y sorprendente: un solo de clarinete con el trasfondo de un timbal en trémolo. El mismo tema abre el cuarto movimiento, pero en este caso con una instrumentación más completa y potente. Además del clarinete, tanto el violín y la viola como el violonchelo tienen distintas intervenciones solistas. El gusto por buscar ese sonido más íntimo se encuentra también en los momentos en que el arpa sobresale en el acompañamiento y casi alcanza el protagonismo típico de los conjuntos de música de cámara”, explica Rabaseda en el comentario del programa de mano.