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Cuatro preguntas a... Joan Seguí

SEGUI, Joan (copyright R. Buscà

EEl próximo jueves 21 de noviembre (Sala de Concerts, 20 h), el organista menorquín Joan Seguí Mercadal protagonizará el concierto de clausura del ciclo El Primer Palau como ganador del Premio El Primer Palau 2018. Joan Seguí interpretará con el órgano Walcker de la sala modernista un programa en el que alternará Bach (Preludio y Fuga en Mi bemol mayor, BWV 552) y Schumann (selección de los Bocetos para órgano, op. 58) con autores del siglo XX como son Ligeti (selección de Música ricercata, transcripción de Joan Seguí) y Messiaen (“Dios Parma nuevos” de La Natividad du Seigneur).

Os reproducimos unos fragmentos de la entrevista al músico que firma Martí Marimon y que podeis leer entera en el número 370 de la «Revista Musical Catalana», correspondiente a los meses de septiembre-diciembre de 2019, en la nueva sección La Casa dels Cants, dedicada a la actualidad de la actividad musical propia del Palau de la Música Catalana y sus coros.


Joan Seguí: "Busco la flexibilidad del órgano, explotar al máximo los recursos del instrumento del Palau"

-El noviembre, el jurado te escogió ganador del premio correspondiente a la 23ª edición del ciclo El Primer Palau. ¿Qué ha significado este reconocimiento en tu vida como intérprete?

-De entrada, el más inmediato ha sido notar una responsabilidad añadida. A partir de ahora, cada vez que toco, donde sea, he dar la talla de un primer premio de El Primer Palau. Sí que es un peso que llevas encima, pero en realidad es un arma de doble filo, porque también te ayuda y te mantiene alerta diciéndote: "no puedes bajar de aquí!".

-Debutaste en la Sala de Concerts del Palau con una obra tan exigente como la Fantasía y fuga sobre el coral "Ad nos, ad salud undam", S. 259 de Franz Liszt. ¿Cómo afrontaste este reto?

-Sí, fue todo un reto! Esta obra la monté mi último año en la ESMUC y la utilicé en el concierto de fin de grado; por lo tanto, puedo decir que la preparé con bastante tiempo, aunque es tan monumental -de las más monumentales que he tocado nunca- que en realidad todo el tiempo que destinas nunca es suficiente. Tocarla en el Palau era un reto añadido sobre todo por dos motivos. El primero es el hecho de que los organistas estamos muy acostumbrados a tocar escondidos dentro del órgano; lo que pasa allí dentro nadie lo ve y eso te da cierta tranquilidad, y quizás sentir menos la presión del público. Pero en el Palau tocas solo en medio del escenario! El segundo motivo no es que fuera pensado de entrada, pero pienso que finalmente valió la pena. Me refiero a atreverme a tocarla de memoria. Tampoco es algo a lo que los organistas estemos muy acostumbrados: siempre necesitamos un asistente y, como tenemos que tocar instrumentos muy diferentes, pocas veces nos atrevemos. La consola del Palau, pero, no es muy ergonómica para el asistente que haya, y por eso me decidí ... Era la primera vez que tocaba en público de memoria!


"Con las transcripciones quiero mostrar con el órgano lo que para un pianista es tan difícil de enseñar"

"Encuentro la sala del Palau una de las más bonitas del mundo, en un sentido estético total"


-Como bien dices, este órgano encuentra su identidad en el repertorio romántico. Pronto te volveremos a ver tocar en el Palau, en el concierto de clausura de la edición de este año del ciclo, con un programa en el que alternarás Bach y Schumann con autores del siglo XX: Ligeti y Messiaen...

- Sí, la idea principal del programa es la combinación de Bach con Ligeti. En un concierto de órgano debe haber Bach! Por lo tanto, era una manera de hacerle un homenaje, pero a través de una lectura más moderna. En combinarlo con Ligeti, puesto en medio de una de sus grandes obras, se crea una especie de suite nueva con estos materiales que ya existen. En esta suite, la obra de Bach se toca en un instrumento que quizás no es ideal para su música, y la de Ligeti, de hecho, tampoco, porque se trata de una composición en origen para piano ... Lo que busco, pues, es trabajar la flexibilidad del órgano. De hecho, todo esto es una construcción nueva, que estoy haciendo ahora mismo, con algunas partes de la Música ricercata que he elegido y que creo que funcionan muy bien en órgano, permitiendo explotar al máximo los recursos del instrumento del Palau. Por lo tanto, es un programa que, a pesar de no estar pensado directamente para este instrumento, creo que se adaptará muy bien. En esta línea, también he querido incluir música romántica, que es la que gusta mucho al Palau, pero ligando con la misma idea de las transcripciones de Ligeti. Así, he incluido los cuatro Bocetos de Schumann, que en realidad también están escritos para piano, en este caso piano con pedalier. Como pianos así no se encuentran muchos, es una obra que acabamos tocando más los organistas que los pianistas. Este diálogo entre el siglo XX y el repertorio más organístico culmina con Messiaen y su Dieu parmi nous. Así he encontrado la manera de cuadrar una unidad que a primera vista no parece un programa para órgano.

-Tú mismo has hecho la transcripción de la Música ricercata ... ¿Cómo entiendes la traslación al órgano de esta pieza? ¿Adquiere así una nueva vida?

-Todo surge de ver la partitura y escuchar la obra, que conozco bastante bien como oyente, y pensar: esto con el órgano debe quedar muy bien! No sólo se pueden trasladar ciertos recursos pianísticos, sino que incluso encajan recursos que en el piano no son posibles y que es una lástima que se estuvieran perdiendo. Lo que quiero, pues, es mostrar con el órgano lo que para un pianista es tan difícil de enseñar. Esto funciona muy bien en ciertas partes, mientras que en otros no tanto, y sería directamente una aberración; por eso he hecho una selección y no la transcripción de la obra entera.


Fotografía de entrada de Joan Seguí: © R. Buscà