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Classical Futures Europe en el Palau de la Música Catalana

Sala de Concerts (c)Matteo Vecchi

Una mirada al talento musical europeo

Veinticinco años atrás el Palau de la Música Catalana puso en marcha un ciclo de conciertos de apoyo a los jóvenes talentos. Bajo la denominación El Primer Palau, se ofrecía a los jóvenes músicos españoles o residentes en España recién salidos de los conservatorios superiores de música, la posibilidad de hacer su debut en la Sala de Conciertos del Palau de la Música Catalana. En esos momentos Barcelona solo contaba con una única sala de conciertos de grandes dimensiones, el Palau de la Música Catalana, por donde, desde su inauguración en 1908, han pasado los mejores artistas.

El Primer Palau ha visto nacer artísticamente a algunos de los más importantes músicos que han brindado Cataluña y España en los últimos veinticinco años, y además de ayudarlos también los ha visto crecer programándolos con asiduidad. Pianistas de larga carrera y muchos de ellos excelentes profesores en conservatorios superiores, como Daniel Ligorio, José Menor, Enrique Bagaría, Lluís Rodríguez Salvà, Moisès Fernández Via o los paradigmáticos Javier Perianes, David Kadouch y Francesco Tristano han debutado en el Palau de la mano de El Primer Palau. Las formaciones de cámara Cuarteto Quiroga o Quartet Gerhard, los violonchelistas Arnau Tomàs (integrante del Quartet Casals), Fernando Arias y Pau Codina, el cuarteto de saxos Kebyart Ensemble, el quinteto de viento Azahar Ensemble, el organista Juan de la Rubia, los cantantes Josep-Ramon Olivé, Irene Mas, Mercedes Gancedo y un largo etcétera son algunos de los músicos que han participado a lo largo de estos años en el marco del ciclo El Primer Palau. Un ciclo de conciertos en el que, además, se premia la excelencia y el talento con una entrega de galardones para impulsar todavía más la carrera de los participantes gracias a acuerdos con diferentes organismos, como la emisora de radio Catalunya Música, que desde hace unas ediciones brinda a uno de los músicos la posibilidad de grabar una maqueta profesional, y las asociaciones Juventudes Musicales de España y Joventuts Musicals de Catalunya, que ofrecen a uno de los participantes la posibilidad de formar parte de la programación de conciertos por el territorio que organizan ambas asociaciones.

Desde hace un año El Primer Palau amplió su ámbito de convocatoria a los músicos pertenecientes a la Unión Europea o residentes en la misma, decisión adoptada conforme a la voluntad de acogerse a la propuesta Classical Futures Europe, de promoción internacional de talentos europeos y asimismo consecuencia natural de una cada vez más normalizada circulación y formación internacional de músicos en el continente europeo.

De este modo, el Palau de la Música Catalana reconoce tres vías de acceso de los jóvenes talentos a su programación de conciertos: el ciclo El Primer Palau, el ciclo ECHO Rising Stars (como miembro de la asociación European Concert Hall Organisation desde 2011) y a través de la apuesta directa por talentos emergentes, como puede observarse revisando las programaciones precedentes del Palau: Benjamin Grosvenor, Thomas Dunford, los hermanos Jussen, Shaghajegh Nosrati, Jakub Józef Orliński, Jan Lisiecki y un largo etcétera de nombres de carrera internacional en la actualidad por quienes el Palau de la Música Catalana ya apostó desde sus inicios.

En su primer año de participación en el programa Classical Futures Europe, el Palau de la Música Catalana se ha enfrentado a uno de los años más difíciles de su historia, como consecuencia de los efectos de la pandemia mundial de la COVID-19, que obligó a cerrar la sala durante prácticamente cuatro meses, entre mediados de marzo y finales de junio, viéndose en la obligación de cancelar o posponer todos sus proyectos durante aquellos meses. Por fortuna, la reapertura de la sala en julio de 2020 permitió retomar la programación con voluntad de reactivar el sector musical, incentivar al público para que regresara a las salas de conciertos y proveer de actividad y trabajo a los músicos que durante tantos meses habían estado sin actividad. Así, el Goldmund Quartet, formación incluida entre los ECHO Rising Stars de la temporada 2019-20, pudo finalmente hacer su debut en el Palau de la Música Catalana el 13 de julio de 2020, subiendo al escenario de la Sala de Conciertos, en lugar de la sala de cámara que suele albergar el ciclo ECHO Rising Stars. Fueron conciertos con el 30% del aforo en una programación atípicamente estival que despertó y revitalizó a la ciudad de Barcelona, inusualmente vacía de visitantes extranjeros y con solo sus ciudadanos.

En septiembre de 2020 se permitió ampliar el aforo al 50%, capacidad con la que el Palau de la Música Catalana ha garantizado un porcentaje elevado de su programación, buscando soluciones a cada imprevisto e intentando mantener el máximo de conciertos organizados. Así, la pianista alemana Schaghajegh Nosrati, tras debutar con gran éxito en agosto de 2020, fue invitada de nuevo en sustitución del gran Evgeni Koroliov interpretando el libro primero de El clave bien temperado de J. S. Bach. El concierto debía celebrarse en noviembre de 2020, pero debido al cierre temporal del Palau durante el mes de noviembre, conforme a la normativa del Gobierno catalán para la contención de la pandemia, se aplazó al 2 de febrero de 2021.

Pese a la situación global de pandemia, el Palau de la Música Catalana ha podido presentar hasta siete proyectos del programa Classical Futures Europe: el laudista Thomas Dunford, quien a lo largo de las últimas temporadas ha interpretado aquí la obra de Bach para laúd; el clarinetista Magnus Holmander, en el ciclo ECHO Rising Star 2019-20; los hermanos Jussen, que se presentaron el 8 de febrero de 2021 con gran éxito tras su debut en el Palau en 2019; el Goldmund Quartet, ECHO Rising Stars 2019-20; el contratenor Jakub Józef Orliński, en su segunda aparición en el Palau el 11 de enero de 2021; la pianista Schaghajegh Nosrati, cuyo debut en el Palau de la Música fue el 24 de agosto de 2020, regresando el 2 de febrero de 2021,  y, finalmente, el violinista catalán Bernat Prat. Tanto Thomas Dunford como Magnus Holmander participaron, además, en actividades paralelas con estudiantes del Conservatori Superior de Música del Liceu y en la Escola Superior de Música de Catalunya (ESMUC).

El caso de Bernat Prat es un ejemplo de lo que el Palau de la Música Catalana entiende por apoyo a los jóvenes talentos, así como su seguimiento y contribución a la construcción de una carrera profesional. Bernat Prat (1992) debutó en el ciclo El Primer Palau en octubre de 2019, obteniendo un accésit en el apartado de concurso. Su interpretación de la Partita n.º 2 de J. S. Bach fue espléndida, revelando además unas magníficas condiciones artísticas y gran futuro. La Dirección artística del Palau de la Música Catalana lo invitó a formar parte del espectáculo What will have been de la compañía de danza contemporánea Circa Contemporary Circus en enero de 2021, en el que Prat interpretaba música de Bach y Biber para violín solo en directo mientras dos bailarines danzaban por el escenario. La pandemia obligó a cancelar dicha producción, ya que la compañía es australiana. Cuando Giuliano Carmignola anunció la cancelación de su concierto con las tres Partitas para violín solo de J. S. Bach en noviembre de 2020, en un contexto de cierre de fronteras y enorme dificultad para mantener la actividad musical, el Palau de la Música Catalana asumió la clarísima oportunidad de apostar por el talento joven. Bernat Prat sustituyó a Carmignola interpretando las Partitas n.º 2 y 3 de J. S. Bach (el concierto tuvo que aplazarse del 5 de noviembre al 14 de diciembre de 2020, de nuevo por las medidas de contención del virus impuestas por el Gobierno catalán, que durante aquel mes obligó a cerrar las salas musicales). Sin duda eso se hizo en un contexto adverso, aunque a su vez motivador, ya que suponía ofrecer conciertos cuando no era posible en ningún otro país del mundo y le permitió pisar de nuevo en solitario el escenario del Palau de la Música Catalana después de su debut un año antes. Cabe mencionar que Bernat Prat es miembro del Cosmos Quartet, una formación nacida en Cataluña y merecedora del primer premio del Irene Steels Wilsing Foundation Competition 2018 de Heidelberg; la formación también debutó en la Sala de Conciertos del Palau el verano de 2020, ofreciendo otro concierto el pasado mes de enero. El Palau está construyendo con ellos un proyecto de largo recorrido como muestra de apoyo a su talento.

Bernat Prat nos cuenta cómo vivió su debut en el Palau en el marco de El Primer Palau y en qué lo ayudó su paso por este ciclo-concurso: “Viví el debut con una combinación de gran ilusión y nervios. Era consciente de que salir solo en una sala como la del Palau y con música de Bach no era un reto cualquiera, pero también me sentía muy afortunado con la oportunidad, y las ganas y la ilusión preparándolo me hicieron dar lo mejor de mí mismo. Guardo un recuerdo agridulce, puesto que en aquel momento no tenía suficiente experiencia en la obra (la Partita n.º 2 de Bach) ni con la situación como para disfrutar plenamente. El premio que me otorgaron me ayudó a ganar confianza en mí mismo. Fue apenas al año de finalizar mis estudios de máster en Basilea, un momento en el que dudaba mucho de todo y me costaba tomar decisiones. Recibir un premio me permitió comprender que no iba por mal camino y que dudar es una de las claves para evolucionar. Esta experiencia también me ha abierto puertas a otros festivales y ciclos y me ha dado a conocer con una faceta distinta a la de violinista de cuarteto”.

Sobre su concierto del 14 de diciembre de 2020 nos comenta: “Recibir una invitación así supuso una alegría y honor inmensos. Decidirme con tan poca antelación no fue fácil, tratándose además de sustituir a una leyenda del violín como Giuliano Carmignola, pero desde un principio percibí que constituía una oportunidad que no podía dejar escapar y que no se repetiría. Era el momento de seguir el camino con la música de Bach para violín solo. Por fortuna, durante el confinamiento la música de Bach estuvo muy presente en mi día a día y la estudié a fondo. Ahora bien, no es lo mismo interpretarla en casa que en el Palau, y en este aspecto fue más importante trabajar la parte mental y física que la musical. Visualizar el momento y tocar las dos Partitas seguidas era lo que más me preocupaba los días previos al concierto. Viví el retorno al escenario del Palau con mayor tranquilidad y noté el paso del tiempo y que las obras ya formaban más parte de mí, algo que me permitió sentirme más libre en el escenario. Además, fue muy bonito poder dar un concierto en un momento en que los auditorios de casi toda Europa estaban cerrados. Realmente me sentí un privilegiado y guardo un gran recuerdo de aquel día”.

Como miembro estable del Cosmos Quartet, considera que “poder combinar la interpretación como solista de manera ocasional y formar parte de un cuarteto de cuerda estable me enriquece muchísimo, tanto en lo personal como profesionalmente, pero lo mejor de todo es que una disciplina se alimenta de la otra y viceversa. Una solidez instrumental y técnica con la búsqueda de una buena interpretación a través del texto y del conocimiento son la combinación ideal para llegar a ser un buen artista en la música, y creo que formar parte de un cuarteto de cuerda y tener oportunidades de tocar como solista de manera ocasional permiten gozar de estos elementos para seguir creciendo y evolucionando”.

Por último, Bernat se considera “testigo directo del apoyo que presta el Palau de la Música a los jóvenes talentos. Iniciativas como El Primer Palau, que ya cuentan con veinticinco años de historia, y ciclos de conciertos como ECHO Rising Stars confirman como realidad la apuesta del Palau por los jóvenes talentos. Sigo al detalle la programación del Palau y debo decir que, además de los grandes nombres, siempre hay espacio para las nuevas generaciones, brindando oportunidades para poder mostrar todo el potencial que se oculta tras los jóvenes artistas”.