El Orfeó Català protagonizará el concierto ‘human requiem’, una propuesta artística de Jochen Sandig que une en un mismo espacio escénico cantores y público en una experiencia compartida única

Se trata de una coproducción del Palau de la Música Catalana con el Grec Festival de Barcelona, bajo la dirección musical de Simon Halsey y con la participación de Mireia Tarragó y Ferran Albrich como solistas.
Los conciertos, cuyas entradas ya están agotadas, tendrán lugar los días 18 y 19 de julio en el Saló del Tinell del Museu d’Història de Barcelona.
Este fin de semana, el sábado 18 y el domingo 19 de julio, a las 21 h, el Saló del Tinell del Museu d’Història de Barcelona acogerá el estreno en Catalunya de human requiem, una propuesta artística del dramaturgo y emprendedor cultural Jochen Sandig que ofrece una puesta en escena única de la reconocida obra de Johannes Brahms Un réquiem alemán.
El Orfeó Català dará voz a este réquiem humano que une en el consuelo y la esperanza a los vivos y a quienes ya no están, a través de una experiencia casi inmersiva en la que los cantores se mezclan con el público y borran así las fronteras de un concierto convencional. El británico Simon Halsey, considerado un referente en el repertorio coral, será el director musical de este concierto, en el que participarán como voces solistas la soprano Mireia Tarragó y el barítono Ferran Albrich, así como los pianistas Pau Casan y Pau Pere, junto con Belén Clemente, Beca Lluís Millet del Palau, como asistente de dirección. El propio Sandig será el director de escena, con la colaboración de Sasha Waltz, la asistencia coreográfica de Claudia de Serpa Soares y Rosabel Huguet Dueñas, mientras que el diseño de iluminación será de Jörg Bittmer. El concierto, que llega con las entradas agotadas, es una coproducción del Palau de la Música Catalana con el Grec Festival de Barcelona, que este año celebra su 50º aniversario.
Compuesto entre los años 1861 y 1868, coincidiendo con un periodo marcado por la muerte de su amigo Robert Schumann y de su madre, Un réquiem alemán nació de una profunda reflexión personal de Johannes Brahms sobre la pérdida y la condición humana. Lejos de concebir una misa litúrgica por los difuntos, el compositor seleccionó personalmente textos de la Biblia en la traducción alemana de Martín Lutero para crear una obra destinada, sobre todo, a consolar a quienes siguen vivos. Brahms sustituye el dramatismo del juicio final por un mensaje de esperanza, serenidad y consuelo. La obra, escrita para soprano, barítono, coro mixto y gran orquesta, combina la monumentalidad sinfónico-coral con una profunda intimidad expresiva, en la que integra la herencia de Bach y la gran tradición coral alemana con un lenguaje romántico de enorme fuerza emocional. El resultado es una meditación filosófica sobre la vida, la muerte y el consuelo, un viaje espiritual que transita de la oscuridad a la luz, del dolor a la confianza, y que sigue emocionando al público por la universalidad de un mensaje que trasciende las particularidades de las distintas creencias religiosas.
La composición que se ofrece en esta actuación es la versión de Londres, para solistas, coro y piano a cuatro manos. Jochen Sandig reinventa la pieza como una experiencia participativa, con los solistas y los miembros del coro desplazándose entre el público, de modo que los espectadores dejan de escuchar la música desde una posición frontal para situarse en medio del sonido. Se origina así una situación única en la que se combinan el texto, la presencia física de los intérpretes y de los espectadores, el espacio y el sonido, elementos que convierten la obra en una experiencia compartida de gran intensidad y emoción.
Human requiem es una producción original del Rundfunkchor de Berlín en cooperación con Sasha Waltz & Guests y Radialsystem. Desde su estreno, en 2012, se ha presentado en Nueva York, Hong Kong, Atenas, Bruselas, Ámsterdam, Granada y Adelaida, y siempre ha recibido una excelente acogida, hasta el punto de ser incluida, en 2016, en la lista The Best Classical Music de «The New York Times». Será la primera vez que un coro distinto del Rundfunkchor interprete esta obra y también la primera vez que se presente en Barcelona, en un espacio tan singular y cargado de historia como el Saló del Tinell y con el Orfeó Català.
Estos conciertos tendrán un significado especial para el Orfeó Català, porque marcarán el final de la etapa de Simon Halsey como principal director invitado y embajador de los coros del Palau, después de una década de colaboración con la institución. Durante estos años, Halsey ha sido una figura clave en la proyección y la internacionalización del Orfeó Català y del resto de formaciones corales del Palau. A pesar de cerrar formalmente esta etapa, el director británico seguirá vinculado a la institución y colaborará en proyectos artísticos puntuales.
El Orfeó Català volverá a interpretar Un réquiem alemán de Brahms el próximo 20 de septiembre, en un concierto benéfico que tendrá lugar en el Palau de la Música Catalana en favor de los damnificados por el terremoto de Venezuela.
Podéis descargar aquí una fotografía horizontal de la rueda de prensa y aquí una fotografía vertical de la rueda de prensa. Pie de foto, de izquierda a derecha: Belén Clemente, asistente de dirección; Simon Halsey, director musical; Joan Oller, director general del Palau de la Música Catalana; Leticia Martín, directora del Grec Festival de Barcelona; Jochen Sandig, creador del proyecto; Jörg Bittner, diseñador de iluminación; Mireia Tarragó, soprano; Claudia de Serpa Soares y Rosabel Huguet Dueñas, asistentes coreográficas.
Podéis descargar aquí las fotografías del Orfeó Català, Simon Halsey, Mireia Tarragó y Ferran Albrich.
Podéis descargar aquí el programa del concierto y consultar aquí toda la información.
